Aquí les dejo un fragmento de su charla, disculpen la (mala) calidad del vídeo y el tembleque de la reportera. Ustedes comprenderán que con Meneses al frente y Gerva a un lado, se me acelerara el pulso.
domingo, 24 de mayo de 2009
Enrique Meneses, VIII Premio Miguel Gil
Aquí les dejo un fragmento de su charla, disculpen la (mala) calidad del vídeo y el tembleque de la reportera. Ustedes comprenderán que con Meneses al frente y Gerva a un lado, se me acelerara el pulso.
lunes, 23 de marzo de 2009
Blanco y negro
En la Facultad se organizaba la huelga y alguien repartía folletos. Al día siguiente los papeles hablaban de disturbios y sobre todo, de antidisturbios. El telediario de la noche entre soso y distraído enseñaba imágenes de las cargas policiales. Seguí pensando que era cosa mía, otra vez estaba fuera de siglo. TVE se limitaba a contar lo sucedido en aquel punto en que el estómago pide una condena a, por ejemplo, las agresiones a periodistas, la brutalidad policial o las cargas indiscriminadas contra estudiantes y transeúntes. Todo muy en blanco y negro.
Sólo la variedad del mando a distancia me recordó que vivimos tiempos mejores. Gabilondo alzaba desde Cuatro una tímida reprimenda, una condena por las agresiones a los compañeros informadores. Disidencia controlada, algo es algo. Al menos dio voz al Col·legi.
Mientras, las cámaras perplejas en el suelo, delante de la Generalitat, pedían explicaciones y recibían disculpas. Disculpas por las brechas en las cejas, por los golpes, por la humillación que supone que un uniformado no te deje trabajar, como antes, como ahora en muchos lugares del mundo. Nuestro país, uno de ellos.
Me metí en la cama deseando despertarme en el s.XXI. A ver si hay suerte.
jueves, 12 de marzo de 2009
Algunas fotos apuntan más hacia dentro que hacia afuera
En Mostar hay un barrio llamado Luka.
¿Turismo de guerra? Sólo unas píldoras de posthorror con euros en el bolsillo, teleobjetivo, moleskine y billete de vuelta. Este es el aspecto que presentan la mayoría de edificios en los barrios de las afueras de Mostar.
En Ravno, un pueblo enclavado en el Valle de la Muerte, cuentan que los croatas quemaban las casas abriendo el gas y tirando una granada o prendiendo una vela en el comedor. Ese que se ve ahí es el resultado, pero nadie me respondió a si eso era una práctica exclusivamente croata.
En el cementerio de Srebrenica a los muertos encontrados en el último año se les distingue de los muertos recuperados anteriormente por el color verde de sus tumbas. ¿Hasta cuándo va a seguir creciendo el número 8.372?
Al lado de la fábrica de Potocari, en Srebrenica, se encuentra el edificio de las Naciones Unidas. Ahí estaban los cascos azules que debían proteger a la población.
La mayoría de esos cascos azules tenían mi edad o eran algo mayores y como buenos jóvenes sentían la necesidad de pintar las paredes. Cabe suponer que esas pintadas las hicieron ellos, en la primera se desprecia a las muchachas bosnias, alguna mano tiempo después tachó el bosnias y escribió serbias. ¿Reconciliación? Tal vez no lo escribieron los cascos azules. En la otra vemos el símbolo de la ONU, esta vez sí, tal como lo veían esos jóvenes.
[Todas estas fotos fueron tomadas en agosto de 2008]
domingo, 22 de febrero de 2009
Poesía a borbotones
Pronto se adivinó la silueta del cantautor sobre el escenario, con chaqueta de cuero, vaqueros y una copa de tinto que se iba llenando al paso de los acordes. Empezaba el recital con un guiño al público, hablándole en catalán -algo que gusta mucho en Barcelona-.
El rostro de Aute es lo más parecido a una cama deshecha, sus pliegues destilan versos, cada surco es un pretexto para la contemplación. El cantautor llenaba con su voz el palacio modernista y en sus ojos brillaba la ironía con la que destripaba la realidad a caballo de cada canción, como todos los que buscan la Belleza entre lo real y lo obsceno, Aute arrancaba las sonrisas de un público complaciente.
Generoso en tiempos de crisis, ofreció tres horas de concierto en las que viajó por todos sus clásicos. Cual sabio forjado en nuestro tiempo, entre aforismo y aforismo, señalaba que cada cosa tiene su contrario, “por ejemplo: Dios, que como son tres tiene tres contrarios. Uno es Rouco Varela, el otro Escrivà de Balaguer y el tercero, el Papa”. Poesía siempre como herramienta. Conjugando forma y fondo con maestría. Paladeando cada sílaba, cada nota. Velando y revelando.

(Luis Eduardo Aute)
Enemigo de la guerra
y su reverso, la medalla
no propuse otra batalla
que librar al corazón
de ponerse cuerpo a tierra
bajo el paso de una historia
que iba a alzar hasta la gloria
el poder de la razón
y ahora que ya no hay trincheras
el combate es la escalera
y el que trepe a lo mas alto
pondrá a salvo su cabeza
Aunque se hunda en el asfalto
la belleza...
Míralos, como reptiles,
al acecho de la presa,
negociando en cada mesa
maquillajes de ocasión;
siguen todos los raíles
que conduzcan a la cumbre,
locos por que nos deslumbre
su parásita ambición.
Antes iban de profetas
y ahora el éxito es su meta;
mercaderes, traficantes,
mas que nausea dan tristeza,
no rozaron ni un instante
la belleza...
Y me hablaron de futuros
fraternales, solidarios,
donde todo lo falsario
acabaría en el pilón.
Y ahora que se cae el muro
ya no somos tan iguales,
tanto vendes, tanto vales,
¡viva la revolución!
Reivindico el espejismo
de intentar ser uno mismo,
ese viaje hacia la nada
que consiste en la certeza
de encontrar en tu mirada
la belleza…
jueves, 5 de febrero de 2009
Roberto Saviano: “No facio paura io, fa paura il mio lettore”
“No doy miedo yo, dan miedo mis lectores”, advertía el autor de Gomorra, libro del cual se han vendido 1,8 millones de copias desde 2006. Rodeado de seguridad, con el Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona lleno y con una sala contigua habilitada para seguir su conferencia, Roberto Saviano (Nápoles, 1979) ponía voz a lo que todos sabemos sobre el crimen organizado y daba aliento al “sueño de resistencia” en una charla enmarcada en el festival BCNegra.
Sin afeitar, con camisa clara, ojeroso y con la mirada clavada en algún punto indeterminado entre el micro y la mesa, Saviano reseñaba la presencia criminal en España, advertía de los mecanismos de que dispone la mafia para ganarse el corazón de la gente con su épica y su imagen cinematográfica, al tiempo que denunciaba la falta de jurisprudencia internacional para luchar contra ella.
Sus ojos se dirigían al público en contadas ocasiones, justo en conjunción con sus labios cuando éstos pronunciaban las palabras ‘Nápoles’ o ‘resistencia’. Y es que para Saviano contar el mal de su tierra significa resistir, explicarlo es esperanza y “la única manera de superarlo”, él es de la parte sana y aclara que quien crea una imagen negativa de Nápoles son los que trafican o matan o extorsionan, no él escribiendo –describiendo- lo que ocurre.
Con el pulso del cronista, el temple que da la literatura y la pasión de la poesia, Roberto Saviano no vino a vender Gomorra o Lo contrario de la muerte, su último libro, ni a que lo arropasen los Mossos. Viene y va, pese a las amenazas de muerte, porque lo leen. Porque así resiste.
martes, 27 de enero de 2009
Boban Minic, dignidad y oficio
Boban (Slobodan) Minic tiene ojos de mar. Entristecen de pronto, se apasionan o cristalizan como la sal. Simas gris-y-azules, no necesita otra cosa para hablar. Nos abre la puerta de su casa y nos recibe como a compañeros, abriendo los brazos e indicándonos que no pasemos ni un minuto más a la intemperie. Nació en Sarajevo hace 58 años y lleva 15 afincado en Cataluña. Casi los mismos que hace que terminó
Se declara anacional y ateo, y proviene de una familia auténticamente mixta, como lo eran casi todas antes de la guerra. Perdió a su hermana en el ataque del mercado de Sarajevo. Alguien reconoció su voz, era el entrevistador más grande de la radio –aunque él niega la mayor, y afirma que en la carrera de un periodista hay altos y bajos, y él vivía bien, para que negarlo, “pero en aquella época [antes de la guerra] todo el mundo vivía bien en Sarajevo. Era una ciudad con un espíritu abierto”. Sin embargo eso le llevó al exilio. “El pasaporte yugoslavo valía más en el mercado negro que el americano”, nos dice divertido. Hasta que llegó la guerra. Yugoslavia se desmoronaba. “La vida sigue”, siguió para algunos, para otros “vivos medio muertos, que se quedaron en los años de la guerra”, ya nada volvió a ser lo mismo. Su mujer y sus dos hijos, uno de pocos meses, llegaron a L’Escala después de un complicado viaje por Europa, y al cabo de un año y medio Boban se presentó ante su mujer chapurreando algo de español. Él ya sabía que no volvería nunca a Sarajevo. No volvería a “un país hecho sobre crímenes”.
Estaba dispuesto a todo por su familia, y ya en L’Escala, cambió los micrófonos por los carajillos. Se puso a trabajar en un bar que le permitió conocer el lugar y sus gentes. Sus hijos empezaron a competir allí: básquet, ping-pong… Mientras, Boban Minic combinaba la faena del bar con dar conferencias, y hasta se apuntó a sardanes para integrarse mejor. El virus del periodismo, sin embargo, es difícil de erradicar y desde hace cosa de un año colabora asiduamente con su rúbrica en El Periódico de Cataluña. Es, por cierto, uno de los que se ha salvado del ERE del Grupo Zeta y casi ni se lo cree. Este verano volvió a Sarajevo para vender su casa, solo ha vuelto un par de veces después de la guerra, visitas fugaces a la ciudad que ama. Quizá ya no vuelva nunca más. “Mi ciudad y mi país ya no eran los de antes, eso me ayudó a tomar la decisión de que iré y me quedaré allí donde mis hijos encuentren su hogar. Y lo han encontrado aquí desde casi el primer día. Yo ya sabía desde los primeros años aquí que esto sería para siempre”, sentencia. Humilde, nostálgico, al día de todo lo que ocurre en Bosnia-Herzegovina y conocedor de la historia y la política del lugar en el que le ha tocado vivir, con más artículos escritos de los que le piden en el Cuaderno del Domingo, si se aburre, escribe. Y, sobre todo, recuerda.
1. Boban Minic fotografiado en su casa en L'Escala.
2. Vista de Sarajevo con la biblioteca a un lado.
sábado, 3 de enero de 2009
De pelmazo, nada*
Gervasio estrena blog. Poco más que añadir a lo que escribió mi colega. Cuando se reúnen unos cuantos maestros del periodismo todos hablan bien de Gervasio, que si fue el primero en cruzar no sé que puente en la guerra de Yugoslavia, que si es siempre uno de los más valientes, que si sus fotografías son las mejores… Todos tienen razón. Es además un hombre íntegro -su trabajo lo demuestra-, “es mi oficio" se repite una y otra vez y dispara su Nikon o escribe a ritmo frenético sus Cartas desde Bagdad. Habla por los codos, pero se encontrará su esencia en lo que calla, en el silencio que provocan en uno mismo sus fotografías.
Sólo un ejemplo que resume su Vidas Minadas: “Las víctimas de las minas tienen derecho a la dignidad”, esto fue lo que le impulsó a llevar a cabo este proyecto durante más de diez años. La dignidad, el buen Periodismo. Gervasio Sánchez.
*Título directamente inspirado en el artículo de Pérez-Reverte, El pelmazo de Gerva
PS.: Seguimos sin noticias de José Cendón.
PSS.: Un día después de buscar noticias sobre el estado de las negociaciones, domingo 4 de enero: Cendón y Freeman (en la foto) han sido liberados.
Foto extraída de The Huffington Post
sábado, 29 de noviembre de 2008
Que nos lo cuente José Cendón, pero pronto
“Menos mal” comento al leer que para el Ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, [la liberación de José Cendón] “sigue siendo una prioridad para su departamento", y una sonrisa entre maliciosa e incrédula se le escapa a mi compañero en antena. Sábado, 29 de noviembre. José Cendón, fotógrafo freelance y Colin Freeman, reportero del Daily Telegraph permanecen secuestrados en Somalia desde el miércoles y Exteriores admite que a fecha de hoy todavía no se ha puesto en contacto con sus captores.
Las negociaciones para la liberación de los periodistas se llevan a cabo desde Nairobi (Kenia), y -con suerte- la información también nos llega desde allí, a unos
El mayor riesgo lo asumen siempre los fotógrafos, como José Cendón, una prioridad para Moratinos, dada la agilidad de las negociaciones.
Sin querer sonar solemne, sólo un abrazo solidario de los que como Fran Sevilla “tenemos la esperanza entre los dientes”. Y que nos lo cuente él mismo, pero pronto.
jueves, 30 de octubre de 2008
Malalai Joya: “El silenci de la gent bona és pitjor que les accions de les males persones”
Sense passaport diplomàtic i passant clandestinament per Pakistan, Malalai Joya, diputada expulsada del parlament de l’Afganistan per denunciar als senyors de la guerra, arriba a
Intents d’assassinat, insults o agressions físiques no han aconseguit fer emmudir la veu de
Malalai Joya. La seva és una història de rebel·lia i de superació. Políticament independent però defensora de la llibertat, la democràcia i la igualtat entre homes i dones -que va aprendre en els camps de refugiats que van provocar els conflictes amb
Joya ho ha tingut doblement difícil pel fet de ser dona i de ser crítica en un país on la violència masclista té proporcions epidèmiques i on la discrepància és un luxe que s’arriba a pagar amb la vida. “Més del 80% de les dones han patit algun tipus d’agressió, tan física com sexual”, assegura. I tot i que hi ha algunes associacions per la defensa de la dona, aquestes no reben cap ajuda administrativa i actuen clandestinament. La dissidència també porta problemes a l’Afganistan. Als mitjans de comunicació no hi ha lloc per la crítica, ja que estan en mans dels senyors de la guerra, la llibertat de premsa és inexistent i són tristament cèlebres els casos de periodistes empresonats.
Malgrat tot, no hi ha només criminals a l’Afganistan, “els intel·lectuals, professors i activistes” també s’esforcen per fer-se escoltar. “Ens hem d’unir per lluitar en aquesta batalla. Qui no fa l’esforç, ja ha fallat”, remata Malalai Joya.
Fotografia extreta de www.malalaijoya.com
lunes, 6 de octubre de 2008
Retazos de Bosnia-Herzegovina: Kravica
Es mayoritariamente territorio serbio y se nota. Aunque las tres comunidades hablan el mismo idioma, aquí los carteles están escritos con el alfabeto cirílico (el que utilizan los serbios) y la zona está salpicada de asentamientos. Son poblados de módulos de madera establecidos a orillas de las carreteras, con las calles -o calle- sin asfaltar y a los que se accede por cañadas o desvíos de arena y hierba. En estos poblados viven los que lo perdieron todo.
De hecho, en Kravica, uno de estos asentamientos, sus habitantes explican que durante la guerra “los musulmanes quemaron el pueblo” y por eso los han tenido que reasentar en esta suerte de favelas nacidas de la guerra. Cuentan también que sólo cinco personas reciben ayudas de
Collage con imágenes de Kravica
jueves, 2 de octubre de 2008
Fugaz e irresistible
a, Sierra Leona, eran algunos de los lugares donde fijaba el visor. En el verano de 1993 vio algo por la televisión que le hizo tomar la decisión de irse a Bosnia. Eran las imágenes de unos francotiradores tiroteando a personas en un funeral. Él quería ver aquello. En moto llegó a Split, de allí a Mostar y más tarde a Sarajevo, donde burlaba el cerco para conseguir medicinas y alimentos para los más necesitados. Fue de los pocos periodistas que entraron en la más hermética Chechenia de los noventa y logró desenmascarar las mentiras del Kremlin con sus imágenes. Filmó también, las deportaciones de albanokosvares llevadas a cabo por las autoridades serbias durante la guerra de Kosovo, por las que obtuvo el premio Rory Peck. El premio Royal Television Society se lo concedieron en reconocimiento a su labor como mejor cámara y productor en el año 2000. A partir de entonces todos los reconocimientos fueron póstumos. Como el de ayer. Murió en una emboscada junto a su colega Kurt Schork. Premio Mohamed Amin en 2000, Luka Brajnovic en 2001. Ahora, se acaba de inaugurar en Barcelona la primera exposición sobre Miguel Gil y su trabajo. Lo necesario sigue siendo eso. Su trabajo, su mirada, su forma de entender el oficio. La Vitrina era un hervidero. Se brindaba con cava entre la mezcla de estruendos kosovares, africanos, chechenos. Se recordó a Miguel Gil con las palabras de Fernando Quintela en una voz extraña, ya que el veterano periodista excusó su presencia. Más tarde fue el turno de la familia. Patricia Gil recordó “la marca de Miguel”, eso que se quiere dar a conocer con esta exposición. Esa marca no es otra cosa que la honestidad y la coherencia, el valor con el que su hermano afrontaba ese oficio que aprendió sobre la marcha, en el campo de batalla. 
"MIGUEL GIL MORENO: EL PRIMER D'ARRIBAR I L'ÚLTIM DE MARXAR"
En La Vitrina del fotògraf del Palau Robert (Passeig de Gràcia,107) hasta el 30 de noviembre.
Horario: De lunes a sábado, de 10 a 19h y domingos y festivos, de 10 a 14,30h.
[Más información en la Fundación Miguel Gil y en el libro de Manuel Leguineche y Gervasio Sánchez: Los ojos de la guerra]
Fotos de Miguel Gil extraídas de la Revista Esfinge.
lunes, 22 de septiembre de 2008
Retazos de Bosnia-Herzegovina: Medjugorje o el negocio de la religión
Medjugorje es un pequeño pueblo de la parte occidental de Bosnia-Herzegovina, cercano a Mostar. No tendría nada excesivamente de particular si no fuera por las supuestas apariciones marianas acontecidas en este enclave en 1981. Y es que a
Hoy en día, Medjugorje es el principal centro de peregrinación católica de todo el país y recibe visitantes de todo el mundo, cosa que agradece la maltrecha economía de la zona -aunque precisamente la parte bosnio-croata maneje más dinero-. Aquí el peculio sale, entre otras cosas, del merchandising religioso. Por cada puesto de helados hay seis de artículos religiosos. Los escaparates están llenos de casullas, de vírgenes de yeso tipo píntesela usted mismo y de todas las medidas (algunas me superaban en altura), de abalorios, rosarios, estampas, pósteres, cuadros de Cristo en vaqueros o convencionalmente crucificado, fotos del Papa, cruces de madera, frascos de agua bendita de 25cl y camisetas con mensajes del tipo “On a mission from God”. Lo milagroso sería no quedar saturado.
Pero ya se sabe, hay que rentabilizar el negocio. ¿De qué serviría peregrinar hasta Medjugorje si no le llevamos a nuestra anciana madre una virgen para que la coloque encima del televisor? ¿Obtendríamos la salvación sin un póster del ungido que según como le dé la luz cambia de rostro?
miércoles, 17 de septiembre de 2008
Retazos de Bosnia-Herzegovina: Mostar
Decía Camus que un modo cómodo de entablar amistad con una ciudad consiste en averiguar cómo se trabaja en ella, cómo se ama y cómo se muere. Antes de maba y se moría sin preguntar por la nacionalidad o por la religión de cada cual. Hasta el 9 de noviembre de 1993. Ese día, la artillería croata dinamitó el símbolo de la ciudad, el puente de Mostar (Stari Most), que unía las dos orillas del río Neretva. Entonces se dejó de amar, se hizo imposible trabajar y se empezó a morir desesperada y frenéticamente al unísono. Eran los noventa en Bosnia-Herzegovina.
Hoy también se vive, se ama y se trabaja en esta ciudad, pero con menos prisa y más ausencias. La limpieza étnica –la separación por comunidades de
Se trabaja poco y mal pagado en Mostar, e incluso Maja llega a afirmar que hay que sobornar al empresario para ser contratado o poseer muchas influencias para conseguir un trabajo. Ocurre en todo el país. La mayoría del capital está en manos croatas, ya que los bosnio-croatas tienen doble nacionalidad y reciben ayudas del gobierno de
Sin duda, se ama en Mostar. Los matrimonios mixtos eran una realidad en todo el país antes de la guerra. Al fin y al cabo, todos comparten la raíz eslava, pero la jerga del país lleva a calificar de mixto algo que no merecería calificación alguna. En la actualidad, estos matrimonios son la excepción. La chica católica y universitaria afirma que si conociese a una “buena persona” se casaría con él “aunque fuese musulmán”, pero duda de que sus padres lo aceptasen. Y es que la influencia de los que vivieron la guerra todavía pesa mucho sobre sus hijos.
La muerte empieza a aceptarse como algo natural y no impuesto. Apenas ahora comienza a superarse entre un paisaje que la hace presente en cada parpadeo.
martes, 16 de septiembre de 2008
Retazos de Bosnia-Herzegovina: Srebrenica
Un ambiente de turbión cubre la ciudad. Casi se puede mascar el gris de las nubes. El aire parece de plomo en Srebrenica. El aliento sale al galope de mi boca a la atmósfera viciada de muerte del interior de la fábrica de Potocari. Un frío de otro tiempo eriza la piel en el semivelado de la habitación. Al fondo unos retratos apuntan al vacío. Encontraron sus relojes, sus carteras, sus pañuelos, sus pitilleras… Muertos antes de hora y hacinados en este lugar, son sólo unos rostros más en el anonimato de la muerte reglada.
Interior de la fábrica de Potocari
[Más información sobre lo ocurrido en Srebrenica en este reportaje de Ramón Lobo: Un infierno llamado Srebrenica].
viernes, 8 de agosto de 2008
CARTAS DESDE LOS BALCANES: TRNOVO
Se trata de una mujer de mediana edad, de tez morena y pelo corto, con un rostro enjuto, serbia y de gran hospitalidad. Milena trabaja en una asociación que quiere rescatar las fosas de los serbios, con la intención de demostrar, asegura Milena con vehemencia, que los serbios no fueron los únicos culpables de la guerra, ni los únicos que cometieron masacres. En este empeño, recibe ayudas de la Administración de la Republika Srpska y cuenta que alguna vez han trabajado en colaboración con el gobierno de la Federación de Bosnia-Herzegovina. En este punto, Milsa, la intérprete, asegura que las políticas de la Federación para con sus víctimas son mucho mejores y más efectivas que las de la Republika Srpska y que por eso, en parte, se les considera culpables de la guerra.
Hoy, Bosnia-Herzegovina tiene un 70% de paro, un gobierno rotatorio disfuncional y entre 700.000 y 800.000 minas antipersona repartidas por su territorio, además de deficiencias en la red de comunicaciones y transporte.
CARTAS DESDE LOS BALCANES: SARAJEVO
miércoles, 30 de julio de 2008
Tres, dos, uno… ¡Sarajevo!
Martes 29 de julio de 2008
El ventilador mueve las páginas de los periódicos mientras ultimo los preparativos del viaje a Bosnia y Herzegovina. En la radio el boletín informa de que los servicios secretos serbios robaron pelos de Karadzic, acusado de genocidio y crímenes de guerra por el Tribunal Penal de
miércoles, 23 de julio de 2008
Madrid a 4 manos
Hay ciudades que amamos sin tener una razón concreta, no hace falta haber nacido en ellas, ni tan siquiera haber pasado muchos días en sus calles. Basta a veces una esquina, un suburbio o sus contradicciones… Es lo que ocurre en la ciudad del No pasarán y del Vivan las Cadenas.
Una buena noticia para el Periodismo (y una mala)
Hace unos días terminó
Una buena noticia para el Periodismo.
(foto extraída de Periodistas en Guerra)
lunes, 7 de julio de 2008
En el occidente astur…
lunes 7 de julio de 2008
Uno puede levantarse bien temprano sintiendo en las rodillas la niebla apeada en el umbral. Puede desayunar con un dulce ‘orbayo’ –esa llovizna fina y fría que cala los sentidos hasta desperezarlos del todo-. Incluso, el viajero puede tomarse el vermú en una playa mordida a la montaña a pleno sol, sestear con un ‘nordés’ congelante batiendo las hojas de los ‘carbayos’ -robles- y cenar con las estrellas derramándose por
PS.: Perdonen esta ausencia, me puse a escuchar las obras completas de Leonard Cohen y me acabo de despertar... soñando con tomar Manhattan y luego Berlín.
